Crónica del viaje a Outeiro y Palas de Rei

Publicado por a 2 mayo, 2017

Por Susana Suárez Doval

 

Viaje a Outeiro y Palas de Rei La predicción meteorológica no podía ser mejor… dejábamos la Coruña con un sol radiante y esperábamos alcanzar, a lo largo del día, temperaturas casi veraniegas. El sábado 22 de abril nos tocaba recorrer los alrededores de Lugo. Nuestra primera visita fue en la parroquia de Cela, en Outeiro de Rei. Una niebla espesa empezaba a cubrirnos mientras nos acercábamos a la Casa Taller de Idoia Cuesta, una joven artesana, Premio Nacional de Artesanía, que a través de diferentes técnicas artesanales combina materiales orgánicos (mimbres juncos, láminas de madera etc.) con el textil. Es la creadora de lo que ella denomina “Cestería Contemporánea”. Y el resultado es tan sorprendente que marcas como Loewe y Carolina Herrera ya se han interesado por sus originales diseños. Aunque empezó estudiando Biología, la vida la llevo a completar su formación en el Centro de Artesanía de Lugo, y de este modo su vida dio un giro de 160 grados. Esta nueva etapa la llevó a trasladarse a vivir a un entorno rural en donde cultiva sus propios mimbres y a menudo es visitada por cigüeñas que hábilmente encuentran material para construir sus nidos. Personalmente quedé prendada de los cestos de lana gorda, me gustaria apuntarme a uno de sus cursos. Tras despedirnos de nuestra amable artista, con un poco de frío por la repentina niebla, buscamos el calor del autobús y seguimos camino para encontrarnos con nuestra guía María. En Palas de Rei nos tomamos un café reconstituyente que nos levantó el ánimo a todos y continuamos la ruta. Al llegar al conjunto del siglo XII de San Salvador de Donas, declarado conjunto históricoartístico en Vilar de Donas, nos sorprendió encontrarnos con Jesús, un entusiasta vecino del lugar que disfrutaba mostrando a los turistas tan bello enclave. Entre alguna de sus frases, éstas llamaron especialmente mi atención: ”hablan las piedras…” y ”busca la verdad, solamente la verdad…” No pude evitar acordarme de Yoda, el pequeño maestro Jedi de la Guerra de las Galaxias, por sus grandes reflexiones. La Iglesia monasterio de San Salvador, es de estilo románico y su hermosa fachada tiene la portada dividida por dos contrafuertes con arquivoltas decoradas con iconografía de la época. Una leyenda atribuye su fundación a un grupo de señoras de la familia de Arias de Monterroso, que aparecen representadas en la nave mayor. De ahí el nombre de “donas”. Posteriormente fue donado a los Caballeros de la Orden de Santiago, que vigilaron y defendieron el Camino Jacobeo. En el interior encontramos varios sepulcros de estos monjes guerreros. Empezaba a calentar el sol intensamente, tal y como esperábamos. Nuestro próximo destino era visitar el Castillo de Pambre del siglo XIV., la mejor muestra de arquitectura medieval militar de Galicia y una de las pocas que quedaron en pie tras la revuelta Irmandiña de 1467. Construido por Don Gonzalo Ozores de Ulloa, en 1895 pasó a manos del duque de Alba que la vendió a un vecino de Palas de Rei, causando un gran revuelo en la zona. Hoy en día es propiedad de la Xunta. La posibilidad de subir a la Torre del Homenaje para disfrutar de las esplendidas vistas, hizo inolvidable la visita, ya que está situado en una zona rocosa en lo alto de una colina, al lado del río que lleva su nombre. Después del ejercicio realizado nos tocaba reponer fuerzas, para lo que regresamos a Palas de Rei, a degustar los riquísimos platos que nos habían preparado en el restaurante.

La última visita y no por ello la menos importante, fue a la conocida como “Catedral del rural gallego”, la iglesia de San Xulián de Ventosa, en Agolada (Pontevedra), que ocultaba un hermoso secreto en su interior, una maravillosa colección de escultura medieval, propia de las grandes catedrales. En el interior encontramos el sepulcro del Abad Lope de Ventosa, en el que los expertos ven una reconstrucción, en pequeño, del Pórtico de la Gloria y cuatro maravillosos frentes completos de un Baldaquino románico, construido en 1525 y trasladado en el 1895, posiblemente del Monasterio de Carboeiro. En él se muestran escenas bíblicas del Antiguo y del Nuevo Testamento. La policromía y los hermosos frescos del S.XVI también captaron nuestra atención. Un último detalle a destacar fueron las representaciones en piedra de hombres verdes de los bosques “Green men”,que nos unen culturalmente con los pueblos celtas y que posiblemente sean los últimos hombres verdes de Galicia. Cuando se acercaba la hora del regreso, una compañera de viaje propuso una visita más, el Mercado de “Os Pendellos”, un antiguo mercado del S.XVIII, que conservaba intacta su estructura original, un caso único en Galicia y probablemente en la península. Los puestos y mostradores se mantienen igual que hace 300 años y se utilizan de vez en cuando para actividades culturales como ferias de artesanía. Callejear por él, sin ruido y sin gente era un auténtico viaje en el tiempo. Sin casi darnos cuenta llegó el momento de volver a casa, pero regresábamos contentos por los agradables momentos vividos a lo largo de la jornada.

 

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