Redescubriendo Galicia, Crónica de la excursión a Ferrol

Publicado por a 2 noviembre, 2015

Dentro de la actividad “Redescubriendo Galicia” de la Asociación Amigos de la Casa de las Ciencias de A Coruña, tuvimos la oportunidad de acercarnos a Ferrol, también conocida como ciudad departamental, y de la que, de la mano de nuestra guía, entre otras cosas descubrimos el origen de semejante apelativo.
Comenzamos nuestra actividad la mañana del sábado 31 de octubre de 2015, saliendo, como siempre, de la explanada del Aquarium Finisterrae o Casa de los Peces, a las 8:30 de la mañana.
Llegamos a Ferrol aproximadamente una hora más tarde donde, en la zona más antigua de la ciudad, nos esperaba la guía, de nombre Isabel, quien nos acompañó durante toda la visita.
Fue Isabel quien nos explicó que a Ferrol se le conoce como ciudad departamental porque, en la época de la Ilustración, que fue cuando la ciudad vivió su mejor momento, Carlos III convirtió a Ferrol en la capital del departamento marítimo del noroeste, con lo que este hecho trajo consigo, gente, comercio, marinos, etc.
Con todo esto en nuestra mente, llegó el momento de visitar una parte de la ciudad que durante muchos años permaneció oculta a la mayoría de la población, y que es el Arsenal de Ferrol.
Al entrar al recinto del Arsenal, llama la atención el majestuoso edificio de la sala de armas, de la época de Carlos III, y que fue concebido como polvorín y lugar de resguardo de los cañones, pero que, debido a la imagen de poderío militar que se quería transmitir en aquella época, finales del siglo XVIII, se construyó como si fuera un palacio. Ahora se utiliza de residencia para los marineros, y realmente posee una majestuosidad y una belleza inusitada.
Nuestra visita al Arsenal se completó con un recorrido por las instalaciones, una explicación desde la fortificación conocida como La Cortina, coronada por más de 100 cañones y desde la que se puede observar una panorámica de la bocana de la ría de Ferrol y la visita estrella de la jornada a la fragata “Cristóbal Colón”, de la clase F-100, ésta en concreto, la F-105, equipada con la mejor y mas moderna tecnología y con todos los avances de la Armada Moderna. Fue una sorprendente experiencia, pues no se puede visitar todos los días un barco de éstas características y sobre todo, porque nos proporcionó la oportunidad de conocer a parte de la tripulación, charlar con ellos, y descubrir, gracias a su amabilidad y disposición, de que pasta está hecha esta nueva generación de marineros y cabos de la Armada Española. Fue toda una experiencia.
A la salida del Arsenal, realizamos una parada en el museo Exponav, Fundación para el Fomento del Conocimiento de la Construcción Naval y de las Actividades Marítimas). Instalado en el maravilloso edificio de Herrerías, el museo Exponav ofrece una didáctica visión de la construcción naval y de sus actividades adyacentes, así como de acercamiento de ciertos conceptos de ingeniería naval a la comprensión de los más ignorantes en la materia, como es, por ejemplo mi caso.
Tras una mañana tan intensa y llena de conocimiento, paramos a recobrar fuerzas en el Restaurante A Malata.
La tarde comenzó con otra interesante visita a las instalaciones del astillero Navantia Ferrol, antiguo Bazán. Es impresionante recorrer las instalaciones de este magnífico astillero, que ya lo fue más en otros tiempos, pero que sigue manteniendo cierta cantidad de trabajo. Nos quedamos boquiabiertos con la contemplación de uno de los trabajos de mantenimiento de buques que se estaba llevando a cabo en el dique número 3 con 330 metros de anchura por 51 metros de profundidad, donde unos entregados obreros trabajaban en la limpieza de un impresionante barco carguero que, visto de cerca, y fuera del agua, impresiona al más pintado.
Y para rematar la fructífera jornada en la ciudad departamental, cambiamos totalmente de tercio y nos acercamos a conocer los fondos que atesora el Museo de Historia Natural, de la Sociedade Galega de Historia Natural. Allí, y gracias a las solícitas explicaciones de los naturalistas que allí trabajan, pudimos observar todo tipo de insectos disecados, esqueletos de mamíferos terrestres y especies de la fauna marina. Llama especialmente la atención un esqueleto entero de una ballena, que ocupa gran parte del espacio museístico y un ejemplar de calamar gigante que, menos mal que vive en las profundidades.
Con la imagen de estos impresionantes animales en nuestra retina, emprendimos el regreso a casa, no sin antes prometernos que, como dijo alguno que yo sé, volveríamos….RETOCADA 4RETOCADA 3

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