Crónica de la visita al Pazo de Torres do Allo

Publicado por a 16 noviembre, 2017

Por Susana Suárez Doval

 

El 4 de noviembre nos aventuramos a conocer uno de los pazos más antiguos de Galicia y buen representante de la vida nobiliar de la alta edad media, el de Torres do Allo en Zas, de finales del siglo XV.
Esta visita nos deparaba una gran sorpresa, ya que nos lo iban a mostrar sus actuales propietarios, Doña Francisca de Riobóo, que fue la primera mujer en heredar el coto del Allo y su marido, el célebre naturista Victor López Seoane.
Para dejar que tan famosos personajes se preparasen para recibirnos, ya que acababan de llegar de viaje, nos fuimos al Castillo de Vimianzo a ver el Museo del Liño. Merito es el que tienen las señoras que a este tema se dedican e impresionantes son los trabajos allí mostrados. Completamos el tiempo de espera tomando un reconfortante café.
De vuelta al Pazo iniciamos la visita teatralizada.
Desde el primer momento nos tomaron por campesinos que les íbamos a pagar un porcentaje sobre la cosecha. Mientras nos hablaban desde el balcón, pudimos admirar los escudos, arcos y gárgolas que decoraban la fachada principal. Nos comentaron que tanto a la “Torre Norte” del 1512 como a la “Torre Sur” de posterior creación, les habían robaron los balcones, pero afortunadamente se pudo recuperar el de ésta última.
A continuación, nos mostraron los hermosos jardines repletos de manzanos, todos ellos plantados por su marido, al igual que los plátanos y robles que flanqueaban el camino de entrada al pazo. Nos acercamos a ver el que más destacaba, un auténtico gigante, un abeto de Quebec.
Una vez dentro, en la cocina, nos enseñaron cómo elaborar pan, por si queríamos realizar ese trabajo, y de este modo pagar la deuda que teníamos con ellos. Al ver que no nos convencían, nos agasajaron con limonada y licor para quitarnos la idea de ir a América en busca de fortuna como ya habían empezado a hacer otros vecinos del lugar.
Ya para terminar, nos contaron como en una ocasión les habían intentaron entrar a robar, usando para ello un ataúd con un falso muerto. Como el señor de Allo, tenía poderes jurisdiccionales en su territorio y potestad para administrar justicia, el ladrón fue asesinado y colgado a la entrada de la finca para disuadir a los delincuentes de futuros intentos.
El pazo se abandonó en 1950 y en 1998 la Diputación de A Coruña llegó a un acuerdo con la familia propietaria (López –Rioboo) para su compra y la creación del Centro de Información y Recursos Patrimoniales.
La mañana resultó divertida y muy instructiva ya que pudimos conocer un poco más de la vida de sus propietarios y descubrir que Victor Seoane tiene una víbora que lleva su nombre “Vibora de Seoane” y que se carteaba con el mismísimo Charles Darwin…

 

CreativeQuico