Crónica de la excursión a Quiroga

Publicado por a 30 noviembre, 2017

Por Susana Suárez Doval

 

A pesar de que el día anterior había llovido a cántaros, el pronóstico para el sábado 25 de noviembre nos indicaba que sería un día soleado. El autobús salió puntualmente a las 8:00hrs de la mañana hacia el municipio de Quiroga en Lugo, cuna de excelentes vinos, aceite de alta calidad y de un paisaje para ser disfrutado.

En esta ocasión la parada para el café la hicimos en Pobra do Brollón, en donde nos reunimos con nuestro guía, el arqueólogo Iván Álvarez Merayo, que nos llevaría por la “Ruta de la Minería Aurífera”.

El recorrido se inició en el pueblo de Margaride, donde todavía se conservan las huellas de explotaciones mineras romanas .En estos yacimientos, el oro se encontraba en estado puro, encajado en la roca y casi libre de minerales. Uno de los sistemas para obtenerlo era, el llamado “ruina motium”, para lo cual escavaban el monte con una red de galerías horizontales y verticales sobre la que vertían gran cantidad de agua para derrumbar el terreno. El lodo resultante era conducido por canales hasta lavaderos en donde se retiraban las piedras, se filtraba con arbustos, se quemaba y se recogía el oro de las cenizas.

En el Lugar de O Medo, recorrimos varias galerías que fueron usadas como bodegas o para guardar diferentes objetos. En la parte baja del pueblo, pudimos observar acumulaciones de cantos rodados y áridos procedentes de los aluviones.

Se piensa que las minas estaban atendidas en su mayoría por hombres libres que residían en castros próximos y por algunos esclavos. Las minas gallegas, casi una centena, eran de gran importancia, ya que en alguna ocasión llegaron a aportar el 10% de los ingresos totales de Roma.

La asociación de vecinos de Margaride creó una ruta de senderismo llamada “Ruta Cultural do Ouro e do Camiño Real” para dar a conocer este patrimonio.

A continuación, nos acercamos a visitar el molino de aceite de Bendilló, el oro verde de los romanos, porque el microclima del valle de Quiroga permite el desarrollo del olivo. Y en el siglo II había numerosos molinos que se conservaron gracias a una importante labor de restauración. Actualmente producen un excelente aceite con denominación de origen.

Otra manera de extraer el oro, era desviando los ríos para trabajar directamente sobre el aluvión o sobre los sedimentos que lo contenían. Para poder apreciar esta técnica fuimos a ver el túnel romano de Monterfurado, una obra titánica del siglo II realizada por orden del emperador Trajano para desviar el cauce del río Sil. El agujero en la roca tenía originalmente unos 120 metros de longitud por 19 de ancho y 17 de alto. Sin duda representa una de las maravillas de la historia de Galicia que vale la pena proteger y conocer.

Casi sin darnos cuenta llegó la hora de comer y nos dirigimos a un estupendo restaurante en el centro de Quiroga.

Una vez finalizada la comida. continuamos la ruta callejeando por el solitario pueblo de Montefurado, al que da nombre el famoso túnel. Tras admirar la iglesia parroquial barroca de mediados del S.XVIII dedicada al Arcángel San Miguel, llegamos a la parte alta del pueblo en donde se encontraba una hermosa fuente romana.

La siguiente parada, en Sequeiros, el Castillo medieval de los Novaes, que pertenecía a los caballeros de San Juan de Malta, orden religiosa católica fundada en Jerusalén en el siglo XI. Una piedra grabada con la Cruz de Malta se conserva sobre la puerta de la entrada. Aunque la luz empezaba a decaer, desde lo alto pudimos apreciar unas hermosas vistas del Sil con el ondular caprichoso de sus meandros y del fértil valle de Quiroga.

La fortaleza tenía una cárcel y en la Torre estaba el archivo de la Encomienda. Los expertos no se ponen de acuerdo si es del siglo XIII o XVI, porque fue reformado en varias ocasiones.

Para finalizar, nos enseñaron el Museo Geológico de Quiroga, hecho con mucho cariño y que aporta recursos educativos y divulgativos de toda la comarca. Nos explicaron cómo hace 350 millones de años, chocaron los antiguos continentes Laurasia y Gondwada haciendo emerger los sedimentos del océano y formando el pliegue de la Sierra del Caurel (Quiroga).

Me sorprendió ver fósiles de mamuts lanudos, leones cavernarios y osos de las cavernas y con respecto a fósiles humanos, saber que allí se encontraba Elba, la famosa pastora del Caurel, de 9300 años y la primera mujer del Mesolítico hallada en España. Ella murió mientras viajaba con tres uros junto al actual Camino de Santiago.

Terminamos la jornada llevándonos un recuerdo gastronómico de esas tierras tan codiciadas por los romanos.

Iván nos comentó que para concienciar a la gente sobre el gran valor del patrimonio geológico de la zona, están intentando ingresar en la red internacional de geoparques apoyada por la UNESCO. Les deseamos mucha suerte y que continúen con su gran labor investigadora. Como decía Séneca “Jamás se descubriría nada si nos considerásemos satisfechos con las cosas descubiertas”.

 

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