Crónica de la excursión a los alrededores de Ponteareas

Publicado por a 5 abril, 2018

 

Por Susana Suárez Doval

El sábado 24 de marzo teníamos como destino la zona de Ponteareas. La mañana estaba fría y desde la explanada del Aquarium pudimos contemplar el impresionante espectáculo que nos brindaban las enormes olas causadas por el paso del temporal “Hugo”.
En esta ocasión nuestra guía era María Pardo, una querida amiga y muy apreciada por todos los socios. Su profesionalidad y buen hacer nos hizo pasar a todos un día formidable.
Debido a lo inestable del tiempo y tras la parada del café, empezamos visitando el Castro de Troña, fechado entre los siglos VI de A.C a II de D.C. El Castro estaba guardado por un buen sistema defensivo y sus vistas eran excelentes. Había una capilla en lo alto con dos cruceiros y se distinguían perfectamente la viviendas cuadradas romanizadas que contrastan con las circulares de los castreños que evitaban así, los malos espíritus que moraban en las esquinas. Observamos un petroglifo con forma de una gran serpiente en una de las piedras. Nos pareció increíble que alguien lo remarcase en tiza para que se pudiese ver mejor. Pero los más triste de todo fue ver los efectos de los últimos incendios que asolaron la zona y todavía se apreciaban arboles calcinados y zonas negras alrededor del castro.
Continuamos la ruta y llegamos a la Pena dos Enamorados o Penedo da Pena, una impresionante roca que según una leyenda popular cobijó un amor furtivo y prohibido entre Tristán y Aldina. Su romance acabó en tragedia por culpa del padre de ella. Actualmente a esta roca acuden jóvenes de toda la comarca para preguntar por su futuro amoroso, para ello usan el rito de las 3 piedras que consiste en lanzar las piedras de espaldas sobre la cabeza y si quedan en lo alto de la roca se casarán en un año y si no lo consiguen su amor no tendrá futuro.
No muy lejos de ella se encontraba la Pena do Equilibrio , una gigantesca piedra que reposaba sobre otra piedra unida simplemente sobre un punto muy pequeño y manteniendo un equilibrio que desafíaba la gravedad. Con este impresionante marco nos sacamos unas fotos espectaculares.
A continuación visitamos la Iglesia románica de Santa María da Franqueira, en A Cañiza. El señor Abad nos indicó que era uno de los santuarios marianos más importantes de Galicia. Mientras atendíamos a su explicación, la mañana se enfriaba por momentos y ya no sabíamos si se estaba mejor fuera o dentro de la iglesia.
Nos comentó que en el siglo XI existía en el lugar un monasterio benedictino y que lo más destacado de la iglesia era la portada gótica, en cuyo tímpano se recogía la escena de la Adoración de los Reyes Magos.
Según cuenta la tradición, la imagen de la Virgen apareció en una cueva y los párrocos de las zonas colindantes determinaron que se subiera a un carro de bueyes y que el lugar en donde se parasen los animales sería donde habría de quedar la imagen para su culto y devoción. La imagen estaba tallada en piedra y pesaba 400kg. Su fiesta se celebra el 8 de septiembre, y ese día, tras la misa solemne tiene lugar la tradicional procesión en donde suben la imagen a un carro típico del país engalanado y arrastrado por una pareja de bueyes.
Tras despedirnos de Xabier nos encaminamos al Castillo de Sobroso , una impresionante fortaleza medieval ubicada en el municipio de Villasobroso.
Hilda nos recibió con una bandeja llena de chocolates artesanales que nos endulzaron la llegada. Nos comentó que en 1117 se alojó en sus estancias la reina Doña Urraca huyendo de los partidarios de su hijo, el rey Alfonso VII, pero huyó por un pasadizo hasta el río, escapando primero a Santiago de Compostela y exiliándose en León.
Durante las Revueltas Irmandiñas, en 1567, quedó prácticamente destruido , posteriormente fue abandonado y finalmente en 1923 un vecino de Villasobroso lo adquirió y restauró.
Entre los posibles compradores se encontraba el famoso cantante Julio Iglesias que habría llegado a ofrecer casi un millón de euros, una fortuna para la época, pero afortunadamente el ayuntamiento de Ponteareas se lo adjudicó por mucho menos dinero y creó el Centro de Recuperación y Difusión de la Cultura Popular.
En la tienda del castillo compramos algún souvenir de la visita, y por supuesto no podía faltar alguna tableta del riquísimo chocolate.
Comimos estupendamente en el restaurante O¨Rianxo y nos dirigimos hacia Covelo, en una breve parada en la plaza central del pueblo, pudimos apreciar el Cruceiro del Cristo de los Afligidos ,realizado por el maestro cantero José Cerviño y considerado uno de los más bellos de Galicia. En la parte delantera me llamó la atención el retablo de ánimas protegido por una verja que representaba a las ánimas benditas del Purgatorio.
Finalmente llegamos a nuestra última y sorprendente visita, la Casa Museo Pazo da Cruz, mostrada de la mano de su artífice, Maximino Fernández Sendín un empresario, escritor e inventor asturiano.
El museo se encuentra en una “casa grande “ del siglo XVI y alberga multitud de piezas y documentos, dispuestos de tal modo que no queda ni un espacio libre sin cubrir.
Tras 45 años de recopilación, podemos encontrar entre otras cosas pináculos de fertilidad, cruces para espantar los malos espíritus e instrumentos musicales como la carraca y el arpa de boca.
La habitación que más llamó mi atención estaba llena de discos de su cantante favorito, de libros antiguos y de pupitres imitando una escuela. En el piso de arriba había multitud de juguetes de todas las épocas con la música de fondo de los payasos de la tele, el ambiente que consiguió crear nos produjo una sensación muy extraña, parecía que en cualquier momento se nos iba a aparecer Chucky el muñeco diabólico.
En otra estancia había una exposición temporal de la Historia del Pan, desde el Neolítico a la actualidad y en el jardín había un huerto con plantas medicinales, frutales, espantapájaros e incluso gallinas correteando por él.
Maximino nos comentó su nueva oferta cultural, recrearían con actores los asaltos a la casa a manos de la famosa bandolera Pepa Loba. Seguro que consiguen muchas visitas con el show.
Ya de regreso en el autobús estuve pensando que cada excursión es una pequeña aventura llena de sorpresas, conociendo a gente tan peculiar y entusiasta como Maximino que podría ser el personaje de cualquier novela o descubriendo lugares tan mágicos y misteriosos como A Pena dos Namorados o A Pena do Equilibrio. Por hoy terminamos, pero nos esperan muchas más aventuras que compartir.