Crónica de la excursión a la Fraga de A Marronda

Publicado por a 30 septiembre, 2015

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Sábado 26 de Septiembre, 9 de la mañana, un día soleado y brillante desde la explanada del aparcamiento de la Casa de los Peces. Un grupo de amigos quedamos ese sábado para dirigirnos al interior de Galicia y conocer especiales rincones de los ayuntamientos de Meira y Baleira, en la provincia de Lugo.

Como buenos viajeros, hicimos un descanso para tomar un café en el camino, y además, darle tiempo a la niebla que nos rodeó desde que salimos de A Coruña, para desaparecer y permitirnos disfrutar del paisaje de la montaña de Lugo. La primera parada fue el bosque de “A Marronda” un hayedo desconocido por muchos, extendido por el valle, con gran riqueza natural por el que pudimos darnos un paseo disfrutando de los árboles, plantas, setas, colores y paisajes. Paseamos por una pista forestal que nos llevó a un estrecho sendero, lleno de la magia más intensa que pueda tener un bosque, llegando a una pequeña cascada. Por estos derroteros llegamos al mediodía y nos dirigimos a Meira a comer. Como no podía ser de otra forma el primer plato pulpo, imprescindible en cualquier ocasión, de tal forma que al parecer define las ferias que se celebran en el pueblo: buen pulpo buena feria.

Nosotros podemos decir que “tuvimos buena feria”. Después de comer, visita guiada por la Técnica de Turismo del ayuntamiento a la iglesia de “Santa María de Meira”, momento ideal tanto por la interesante y extensa historia como por la temperatura en el interior, muy fresca en contraste con el calor del día a la natural hora de la siesta. Después de esto nos quedaba todavía ir al nacimiento del río Miño, tarea no tan sencilla ya que teníamos dos lugares diferentes y porque no preguntamos más , que estoy seguro que habrá en el pueblo quien considere más emplazamientos. Allí nos fuimos, a el “Pedregal de Irimia” en primer lugar, pedregal por el que el río circula de forma subterránea pero se escucha perfectamente su paso, y a “Fontemiña”, laguna en la que todos estudiamos que nacía el Miño.
Ya solo nos quedaba volver A Coruña y la tarde nos regaló una luz preciosa que nos acompañó hasta la puesta de sol.
Carlos Franco
CreativeQuico