Crónica de la excursión a Friol y Sobrado dos Monxes

Publicado por a 27 marzo, 2016

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Dentro del programa “Redescubriendo Galicia”, que está llevando a cabo la Asociación de Amigos de la Casa de las Ciencias de A Coruña, el pasado sábado 12 de marzo se realizó una visita por la zona de Friol y Sobrado .

Partimos a las 8:30 de la mañana desde la explanada del Aquarium Finisterrae hacia Bonxe para visitar un taller de cerámica de barro. Tras mostrarnos los diferentes tipos de barro que utilizaban y enseñarnos el antiguo horno en el que cocían los “cacharros”, pudimos ver una demostración práctica de la realización de una jarra con los adornos típicos de la zona. La visita finalizó con un recorrido por su pequeño museo, pudiendo sorprendernos con algunas originales piezas y fotos de los principales protagonistas.

Tomamos rumbo hacia a Xía (Friol) para visitar el Museo etnográfico situado en la Fortaleza de San Paio de Narla, también conocida como Torre de Xiá, que alberga la sede de este Museo-fortaleza desde 1983 y fue declarada BIC en 1994. Su ubicación, como muchos otros castillos gallegos, se alza sobre un antiguo castro. Se trata de uno de los castillos mejor conservados y más antiguos de la provincia de Lugo. Su existencia se remonta al Siglo XIII.
El torreón está construido con gruesos muros de sillares de granito y su altura no llega a los 10 metros. La fachada principal del recinto conserva parte de su estructura primitiva, a pesar de las reconstrucciones posteriores, perteneciente a los siglos XV y XVI, después de la rebelión Irmandiña que destruyó este y casi todos los castillos de Galicia.

Se trata de un edificio compuesto por tres cuerpos; cuerpo central rectangular, torre del homenaje y gran torreón. En el exterior hay una capilla del siglo XVIII. A lo largo de su historia, perteneció a varias familias (Ulloa, Seixas, Ordóñez…) de las que aparecen blasones en el escudo de la portada.
Relacionadas con esta torre hay numerosas leyendas trágicas, una de ellas vinculada también a la Sierra da Cova da Serpe.
Nos dirigimos a continuación a Brañas hasta el lugar de As Fervenzas, para disfrutar de una cascada de unos 40 metros situada al lado de un antiguo molino. Es una caída de agua espectacular y tuvimos la suerte de poder contemplarla casi en todo su esplendor.
Tras una fantástica comida, nos dispusimos para la visita guiada en el Monasterio de Santa María de Sobrado dos Monxes, que en julio de 2015 fue declarado patrimonio de la humanidad por la UNESCO como edificio singular vinculado directamente al camino de Santiago y las rutas del Norte peninsular.
Es unos de los principales monasterios de origen medieval, aunque actualmente y tras las reformas de los siglos XVI al XVIII es uno de los principales monumentos del barroco gallego y fue declarado Monumento Histórico Artístico de carácter nacional.
Un amable monje benedictino nos condujo por los dos primeros claustros “Claustro de los
Peregrinos”, de comienzos del siglo XVI, con austeras líneas herrerianas y que sirve
de acogida a los peregrinos del Camino de Santiago con una capacidad de 120
plazas. Y por el “Claustro de los Medallones” que fue el original de la construcción
cisterciense del siglo XIII aunque completamente rehecho entre los siglos XVI y XVIII. También se llama “de las Caras” por los medallones del piso superior que muestran rostros de distintos personajes: apóstoles, obispos, caballeros, etc. Este claustro está comunicado con las pocas dependencias que todavía se conservan del monasterio medieval, como la sala capitular, el refectorio y la cocina. El llamado “Claustro Grande” no lo visitamos.

La Iglesia, que en este momento no se usa porque necesita ser acondicionada, es un fastuoso edificio del barroco (del siglo XVII) .Se trata de un templo cuya planta tiene cruz latina. La espectacular fachada es obra de Pedro de Monteagudo. La iglesia está dedicada a la Asunción de María al cielo. Todo el Monasterio lleva el nombre de María, y la Patrona de la Orden es la Asunción.
Con la leche de sus vaquerías producen un delicioso dulce de leche denominado “Mano de Santo Cisterciense” así como un estupendo requesón y queso fresco. La mayoría de nosotros caímos en la tentación de comprar alguno de estos souvenirs.
No dejamos pasar la ocasión de acercarnos al desconocido Campamento Romano de Ciadella, situado a pocos kilómetros del Monasterio. Se trata de un campamento militar, de recinto rectangular de 172 metros de largo por 140 de ancho, en donde se asentaban unos 500 hombres. Su situación era estratégica, pues controlaba las mercancías que iban a A Coruña y Lugo. El sistema defensivo estaba formado por una muralla que rodeaba todo el recinto y un foso. Además tenía dos túmulos megalíticos que se utilizaban como puestos de vigilancia. Se mantuvo en uso desde el siglo II d.c hasta el siglo IV. Una vez abandonado, fue ocupado por población civil germánica
Tras la visita, emprendimos el camino de regreso, haciendo un alto en Miraz, aldea situada en pleno Camino del Norte que vio pasar a miles de peregrinos.
De la antigua fortaleza medieval se conserva la torre del homenaje o Torre de Miraz de planta cuadrangular y 12 metros de altura, con almenado superior, gárgolas para la salida del agua y pequeñas ventanas. Adosado a esta atalaya hay un pazo que corresponde por sus características constructivas al modelo señorial del s.XVIII. Fue solar del linaje de los Saavedra en la temprana Edad Media hasta que pasó a manos de los Andrade en el s. XV, ostentando en su extremo derecho superior un escudo con las armas de los Saavedra, Taboada y Ribadeneyra. Aparece todo cerrado con alto muro, y se accede a través de un gran portalón que lleva a los jardines y a un patio interior. Actualmente, el pazo se utiliza como vivienda y la torre guarda objetos familiares, archivo y biblioteca.
Tras esta última parada regresamos a A Coruña, pero pronto volveremos a poder disfrutar de una nueva ruta de este programa.

Susana Suárez

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