Crónica del viaje a Lalín y alrededores (segunda parte)

Publicado por a 14 marzo, 2018

Por Javier Novelle

 

Un día más y dentro de la actividad denominada «Redescubriendo Galicia» nos reunimos en la explanada del Acuario para a las 9.00 horas, salir hacia Lalín. Era la segunda vez que lo hacíamos, pero habíamos pensado que merecía la pena el desplazamiento.
La visita comenzaba en el Pazo de Bendoiro y comenzaba bien. Allí nos dieron una grata sorpresa ya que nada mas llegar nos pasaron a un comedor y en él teníamos esperando un majestuoso desayuno, con las mesas preparadas para la ocasión y los camareros a nuestras órdenes.
Ese hecho no fue sorpresa para todos ya que había sido una estrategia para que se nos permitiese acceder al Pazo y alguien del mismo nos hiciese un recorrido explicándonos un poco su contenido y continente. En la actualidad es una Casa Rural con una restauración hecha a conciencia y muy bien resuelta. Merece la pena un fin de semana en esas instalaciones.
A continuación nos dirigimos al Pazo de Linares, propiedad del ayuntamiento de Lalín y donde se alberga en sus dependencias cuestiones relacionadas con las excavaciones arqueológicas, la vida de un personaje de la villa y el Museo de la Marioneta que comprende todo el patrimonio recogido por un grupo de teatro con sede en la villa y que fueron clasificadas de manera muy didáctica según la forma de utilizarlas y moverlas.
Después de recorrer el Pazo por el interior y por el exterior nos dirigimos al Castro de Doade.
Llegados al sitio, comprobamos que el lugar donde pensabamos comer, el museo de la Casa del Patrón y el castro estaban en el mismo sitio, con lo cual, fue el personal de la Casa del Patrón los que nos organizaron el rocorrido: primero visitamos el museo etnográfico. Inmenso, repartido en varios edificios, mucho material de todo tipo que nos hizo recordar nuestra infancia. Además también tienen motivos arqueológicos del Castro del que ellos organizan su excavación.
Finalizado el recorrido por el museo nos dispusimos a comer. Buena comida y muy bien organizada y con servicio rápido. La digestión la hicimos con un paseo hasta el Castro donde vimos las partes en las cuales se está haciendo excavación y así pudimos situar las diferentes partes del mismo.
Por último y antes de regresar a Coruña, nos acercamos a visitar el Monasterio de Acibeiro. En realidad lo que merece la pena ver es la iglesia románica ya que lo que queda del monasterio fue restaurado y convertido en una posada rural.
La iglesia fue muy interesante de ver con muchas cosas que llamaron nuestra atención, una de ellas, fue que el suelo entarimado está mas alto que el suelo original y tapa parte de la columnas.
Y después de un día muy completo y con un tiempo fresco pero esplendido regresamos a Coruña y dimos por finalizada la jornada.

CreativeQuico