Crónica de la actividad durmiendo con tiburones 2019

Publicado por a 20 enero, 2020

Por Ana Seoane Cancelo

 

Cada día de las vacaciones de navidad a las 8 de la tarde, 20 niños y niñas acompañados de sus padres y madres llegaron al Aquarium Finisterrae de A Coruña para vivir una gran aventura: dormir entre tiburones.

Los participantes bajaban directamente a la sala Nautilus, donde preparaban sus camas improvisadas para pasar la noche. Esta sala, la más profunda del museo, cuenta con un acuario de 360°, que recrea el submarino Nautilus de Julio Verne. Dentro de ella se encuentra uno de los personajes célebres de la ciudad herculina: el tiburón Gastón.

Las primeras actividades se desarrollaron en la sala Maremagnum, perfecta para dinámicas de presentación debido a su gran tamaño. Unos divertidos juegos permitieron conocernos todos, monitores y niños, un poco mejor. Acto seguido, en esta misma sala, tuvimos la oportunidad de interactuar directamente con los animales: observamos la gran variedad de especies que habitan el acuario y hasta tuvimos la oportunidad de tocar algunas de ellas metiendo las manos en una de las peceras. Por este contacto directo con los peces, esta fue la actividad preferida de la mayoría de los participantes.

Llegó la hora de la cena. Nos dirigimos a la cafetería del acuario, donde unas apetitosas delicias de pollo con patatas y croquetas nos estaban esperando. Después de la cena vino la velada, que tuvo lugar en la ya conocida sala Maremagnum. El juego consistió en cooperar por equipos para conseguir encontrar todas las pistas perdidas y, a la vez, responder tanto preguntas ocultas en el acuario como complejas adivinanzas y pruebas. Tras una hora de juego y unas cuantas carreras, dábamos el juego por terminado. Ya casi era hora de irse a dormir y bajábamos a la sala Nautilus sin saber que el final de la noche todavía no había llegado, ya que todavía quedaba una pequeña sesión de creatividad. Fue con un pequeño talent show con el que cada noche nos íbamos a dormir. Es increíble el poder que tiene un micrófono entre los participantes y así, entre adivinanzas, bailes, chistes y habilidades sorprendentes, nos despedíamos de Gastón para irnos a dormir.

Son las 9 y es hora de levantarse, así que dejamos la sala ya recogida, porque pronto empezarían a llegar los primeros visitantes del acuario. Desayunamos en la cafetería y nos vamos a la sala Humbolt para la última actividad: el taller de manualidades. Prestando mucha atención a cada paso fuimos capaces de llevarnos para casa nuestro propio barco de papel, además de una historia en la que el barco y unos trucos de papiroflexia jugaron un papel muy importante.

De esta manera, los participantes pudieron llevarse un recuerdo más de esta bonita experiencia en el Aquarium Finisterrae de A Coruña. Este año, como novedad, contamos con una visita diferente. El 27 de diciembre los protagonistas fueron un total de 20 adultos, con el mismo entusiasmo que los más pequeños. La actividad fue un tanto diferente, ya que dejamos a un lado los juegos de pistas, para seguir por los entresijos del acuario a un biólogo experto que nos ofreció una completa visita técnica por el mismo. Del mismo modo que lo hicieron los niños noches antes, los adultos también quedaron cautivados por la belleza y tranquilidad que regala la sala Nautilus a la hora de quedarse dormidos.

 

CreativeQuico